Eva tenía 4 años recién cumplidos cuando una serie de presuntas negligencias médicas nos la arrebataron. Decimos presuntas porque existe, pendiente de resolución judicial, una querella criminal por homicidio contra dos pediatras de La Coruña, que trabajan en el Hospital Modelo y tienen también sus propias consultas: el Dr. Julio González Yebra-Pimentel y la Dra. Mª del Carmen García Cabanas.

viernes, 21 de julio de 2017

Gutiérrez Aranguren, abogado sin escrúpulos


Soy Paula Puig Pérez, la madre de Eva, la niña de 4 años que falleció en el Hospital Modelo de La Coruña el 1 de Mayo de 2.010. Ese mismo año presentamos una querella criminal por presunto homicidio imprudente contra los perdiatras julio González Yebra-Pimentel y María del Carmen García Cabanas por presuntas negligencias médicas. Si quieres conocer el caso un poco mejor puedes pinchar en el siguiente enlace: Información general

El abogado de uno de los pediatras, José Luis Gutiérrez Aranguren (al que muchos ya conoceréis por haber sido el letrado defensor de Rosario Porto, madre acusada de asesinar a su hija Asunta) ha presentado una Querella por injurias graves con publicidad contra mí por una publicación que hice en Facebook el 26 de noviembre de 2015.

El próximo jueves 27 de julio iré a declarar y lo haré con mucha tranquilidad porque lo único que he hecho es ejercer mi derecho a opinar sobre los que considero responsables de la muerte de mi hija (los pediatras Pimentel y Cabanas), sobre lo que hicieron, o mejor dicho, sobre lo que no hicieron; sobre cómo sucedieron unos hechos que yo misma viví en primera persona; sobre todo lo que sucede en el juzgado relacionado con nuestra querella y, por supuesto, sobre la reprochable actuación de este abogado.

Porque hay que ser bien mezquino y ruin para querellarse contra una madre que defiende la injusta muerte de su hija y que busca justicia para castigar su evitable fallecimiento. Si tú, Aranguren, haces tu trabajo como abogado presentando un escrito en el juzgado diciendo que tu representado no va a contestar a las preguntas que le formule mi abogado porque le estamos linchando en las redes sociales, buscando de todo menos la verdad y la justicia, entonces yo hago mi trabajo como madre que pierde a su hija de 4 años y lucha porque sus responsables sean condenados.






Y tu cliente si no declara, no solo no da la cara, que es lo menos que puede hacer, sino que además demuestra que no tiene argumentos de defensa, porque cualquier inocente lo haría y desearía declarar cuanto antes para justificarse y demostrar su no culpabilidad. Solo calla el que tiene que esconder. No era necesario que presentaras un escrito dando explicaciones de por qué tu cliente no iba a responder a nuestras preguntas. Lo haces para provocar. Te gusta que hablen de ti. Te haces famoso. Pero no olvides que la fama no siempre es buena y tú solo con tu forma de proceder te estás retratando como abogado y como persona. Mi página en Facebook y este blog son públicos. Si quieres comentar y/u ofrecer tu versión de los hechos, puedes hacerlo libremente. Todos tenemos derecho y libertad para expresarnos y opinar. Y todos tenemos derecho a recibir cierta información: en el caso de Eva, para que no se repita algo similar jamás. En tu caso, sobre tu forma de actuar y ejercer la abogacía, para que se vea lo buena persona que eres y la falta de escrúpulos que tienes.






Como dijo Agatha Christie: "El amor de una madre por un hijo no se puede comparar con ninguna otra cosa en el mundo.  No conoce ley ni piedad,  se atreve a todo y aplasta cuanto se le opone".

lunes, 26 de diciembre de 2016

Curiosas casualidades

La vida está llena de casualidades y/o coincidencias curiosas. Sobre todo cuando vives en una pequeña ciudad como la nuestra. Fijaros, el otro día, tecleando en Google el nombre del pediatra, Julio González Yebra-Pimentel, me encontré con esta coincidencia: existen tres importantes jueces con el apellido Yebra-Pimentel, que es un apellido poco común. Dos de ellos ejercen como magistrados en el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (que tiene su sede en nuestra pequeña ciudad de La Coruña): Julio César Cibeira Yebra-Pimentel y Mª del Pilar Yebra-Pimentel Vilar. El otro fue, recientemente, juez de apoyo en el Tribunal Supremo y ahora está de asesor jurídico en la alcaldía de Vigo: Francisco González Yebra-Pimentel (coinciden ambos apellidos...). No tengo ni idea de si son parientes, pero, sin duda, la casualidad es bastante curiosa... 
 
 
Y qué coincidencia, que leyendo la revista del Colegio de Abogados de La Coruña, me encuentro con esta noticia sobre un curso de formación celebrado en el mismo mes en que fue dictado el Auto de archivo de las diligencias previas contra los presuntos pediatras responsables de la muerte de mi hija, Yebra-Pimentel y García Cabanas. Parece ser que dichas jornadas de formación fueron impartidas, entre otros, por el juez que dictó el auto de archivo, Carlos Suárez Mira, y por el abogado de uno de los pediatras, Gutiérrez Aranguren. Fíjate tú. Ese mismo mes nos archivan la causa por lo penal...
 
Aquí tenéis los recortes de la revista.
 
 
Creo en la justicia. Lo digo de verdad. Por eso he recurrido a ella. Lo que falla es el sistema que tenemos y quienes debiendo aplicarla con toda su dureza cuando deben hacerlo, no lo hacen. Me cuesta enormemente creer que los responsables de hacer que la justicia se cumpla sean capaces de dar la espalda a las víctimas y beneficiar a los culpables basándose en no sé muy bien qué. Sigo intentando digerir la idea de que no se vean claros indicios de criminalidad en la actuación de los pediatras que denunciamos. Ojalá no los hubiera. Ojalá mi hija hubiese fallecido porque no pudo superar la complicación que tuvo. Pero entonces, ¿por qué la médico forense, que es la perito del juzgado, dijo en su informe que los dos habían actuado mal? Aquí os dejo unos fragmentos de lo que respondió la forense a preguntas del juez:
 
Y con un Auto tan claro que ordena que haya juicio contra los dos pediatras ¿por qué se ordena el archivo?
 
Sólo espero que el Recurso de Amparo que hemos presentado ante el Tribunal Constitucional nos permita que se celebre ese juicio. Porque llevamos peleando 6 años para que así sea, para que se haga justicia. No pedimos tanto. Queremos un juicio justo. Queremos que si hubo un culpable por la muerte de Eva, que responda ante los tribunales, pero, sobre todo, ante nosotros. NOS LO DEBEN. Ya está bien. Queremos cerrar este capítulo tan doloroso de nuestra vida y no nos dejan. Que lo sepa todo el mundo: lo que nos pasó a nosotros y lo que nos están haciendo. Que cada uno quite sus propias conclusiones, yo tengo las mías muy claras. No pierdo la esperanza. Ojalá el Tribunal Constitucional aplique la justicia que Eva se merece. Os seguiré informando. Gracias por seguir ahí.

jueves, 24 de noviembre de 2016

La Justicia también llora


     El día que Eva murió pensamos que había sido porque ella no fue capaz de reaccionar bien al tratamiento que le habían pautado para subirle los niveles de sodio en sangre. Pero tras la lectura de su historia clínica, sospechamos que su fallecimiento se podía haber evitado y por este motivo presentamos una querella criminal contra los pediatras que la atendieron, Julio González Yebra-Pimentel y María del Carmen García Cabanas. Finalmente, tras casi seis años, la juez de instrucción dictó auto de apertura de juicio oral por considerar la existencia de indicios de criminalidad contra ambos pediatras y solo contra ellos.
 
     Durante el proceso de instrucción ambos pediatras se negaron a responder a nuestras preguntas acogiéndose a su derecho a no declarar. Empezamos mal.
 
La médico forense (que es la perito del juzgado) emitió un informe en el que afirmaba que la bajada de sodio que Eva sufrió tras ser operada de amígdalas y vegetaciones de forma satisfactoria, fue de tal entidad que se considera como muy grave, pues de no ser tratada correctamente, puede provocar a quien la padece la muerte, como finalmente aconteció. Además, recalca la forense, que el tratamiento pautado por el Dr. Pimentel fue erróneo por resultar escaso en cantidades y lento en el tiempo de administración. Incluso este doctor, afirma la forense, ordenó administrar un tipo de suero a la niña que todavía agravó más su estado, pues por su composición le provocó una mayor bajada de los niveles de sodio. Al no estar correctamente tratada, Eva empeoró y sufrió una convulsión a las 5 de la madrugada; el Dr. Pimentel, a pesar de ser avisado por la enfermera, decide que es suficiente administrar un relajante a la niña para que esa convulsión ceda, pero no acude al hospital a examinar su estado, ni a investigar los motivos de que haya empeorado, ni solicita analíticas para estudiar si el tratamiento que le pautó estaba produciendo el efecto esperado. Simplemente decide quedarse en su casa. No sabemos si reaccionó así porque al día siguiente tenía que entrar a trabajar en el Centro de Salud de Órdenes a las 8 de la mañana... El caso es que no acudió a ver a la niña y a la mañana siguiente el nivel de sodio todavía había bajado más.
 
     Entonces, esa mañana, se hace cargo de Eva la pediatra García Cabanas, quien a pesar de ver en las analíticas que el sodio de la niña había bajado en lugar de subir como se esperaba y resultaba necesario, opta por mantener el tratamiento. No sabemos si por no contradecir la orden médica de su compañero o por falta de pericia. Esta doctora informó a la familia de que los valores de sodio estaban recuperándose, cuando en realidad era mentira; tampoco nos dijo que Eva tuvo una parada cardiorespiratoria a media mañana; ni que el segundo TAC que se le realiza refleja un severo edema cerebral y por ello decide, por fin, remitirla al Hospital Materno Infantil de La Coruña, a donde los padres solicitamos en varias ocasiones (desde el principio) que se la trasladara, pero nos lo habían desaconsejado hasta ese momento. Hasta que ya no se podía hacer nada por Eva. Por no dar la cara, nos enviaron al Materno, haciéndonos creer esta doctora que Eva tenía un pequeño edema y que se lo iban a tratar para que se reabsorbiese sin problemas. Sin embargo, cuando llegamos al  Materno, nos contaron la verdad: Eva estaba en coma (no sedada, como nos dijo Cabanas) y tenía un edema cerebral irreversible, con lo que se determinó su muerte cerebral.
 
     Lo único bueno que hizo García Cabanas fue modificar correctamente el tratamiento pautado por Pimentel, puesto que a partir de ese momento el sodio de Eva sube (a 122 mEq/l). Lástima que lo hiciera tan tarde, pues para cuando lo modificó, nuestra niña ya tenía un edema irreversible. Pero parece evidente que si ese tratamiento de última hora, lo hubiera pautado Pimentel o Cabanas en cuanto se hizo cargo de la niña, el sodio se habría estabilizado antes de producirse el edema a última hora de la tarde y por lo tanto Eva se habría salvado.
 
     Pues bien, este auto del juez de instrucción que ordena se inicie juicio contra estos dos médicos, fue recurrido en apelación por ambos y ¿qué ha dicho el juez de la Audiencia? Que no ha quedado acreditado en el auto del juez instructor los indicios de culpabilidad de cada investigado (imputado) y que para no generarles indefensión, se ordena archivar la causa. Lo que no nos dice su Señoría es quién va a defender los intereses de mi hija, la víctima. Nos deja sin juicio. Pretende que el juez de instrucción juzgue en su auto a los pediatras, cuando esto corresponde al juez de lo penal. No le llegan los indicios que os acabo de relatar para ordenar que siga el proceso su curso y así poder depurar responsabilidades y culpabilidades. Quizás para comprenderlo mejor tendré que acudir a un curso de esos que da su Señoría en compañía del letrado de Pimentel, el Sr. Gutiérrez Aranguren...
 
     En fin, que La Coruña es muy pequeña. La Justicia existe, el problema es que quien tiene que aplicarla no lo hace. Pero como podréis imaginar, no nos rendimos y seguimos adelante.
      Querida Eva, seguiremos luchando en tu memoria. Te lo debemos. La vida te devuelve aquello que das.
     Nos queda el Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional. Así que todavía no celebren nada señores pediatras porque la justicia llora hoy, pero quien ríe último, ríe mejor.
 
 
 
 


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Un recuerdo muy especial

Estas Navidades queremos compartir con vosotros un recuerdo muy especial de nuestra querida Eva. Es un vídeo que grabamos en la última Navidad que disfrutó con nosotros (Diciembre de 2.009). Papa Nöel le envió un mensaje y grabamos su reacción al verlo. Pura inocencia, ilusión y bondad.
 
Estaba recién levantada, con sus rizos despeinados y fijaros como le costaba respirar por culpa de sus grandes amígdalas que necesitaba operar. La calidad no es muy buena, pero es un gran tesoro que guardamos como oro en paño. Para los que queráis recordarla o conocerla un poquito mejor, aquí os dejamos este vídeo de nuestra querida Eva.
 
FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS QUE NOS SEGUÍS Y APOYÁIS.
Gracias por estar ahí y por vuestra comprensión.
 
 
 

jueves, 11 de junio de 2015

Reclamación al Hospital Modelo - Parte II

Recientemente nos hemos enterado de que el Hospital Modelo ha cambiado de gerencia. Ahora todo el grupo hospitalario (el H. Modelo, el H. Belén y demás centros de especialidades) pertenece a HM Hospitales. Vienen de Madrid y han realizado una gran inversión en mejorar sus instalaciones y servicios, pero se "olvidaron" de una importante cuestión: tienen trabajando en sus instalaciones a dos pediatras imputados por homicidio de una niña de 4 años por presunta negligencia médica.
 
Con nuestro reciente Auto judicial en la mano, en el que su señoría acusa a Julio González Yebra-Pimentel, a María del Carmen García Cabanas y también al Hospital Modelo de homicidio por imprudencia, nos decidimos a comunicar a la nueva directiva el estado actual del proceso judicial y a reclamar un total de seis cuestiones que entendemos que el hospital debe mejorar, según nuestra propia experiencia tras el fallecimiento de nuestra hija en sus instalaciones.
 
Resumiendo todo mucho: nos recibieron en una reunión personal la actual gerente del H. Modelo, la Dra. Sonia Pedredo Castro, que apenas se pronunció, y el Director General del Grupo HM, Juan Abarca Cidón. Expusimos nuestro caso y pedimos encarecidamente que, de todo cuanto solicitábamos en nuestro escrito-reclamación, lo más importante para nosotros era que tomasen la inmediata decisión de expulsar del Hospital a los dos pediatras mencionados. Existe ya un Auto del Juez acusándolos, el H. Modelo es una empresa privada que debe adoptar, y PUEDE HACERLO, aquéllas decisiones que redunden en un mejor servicio y atención a sus pacientes. Si la intención de esta nueva gerencia es la de mejorar el servicio prestado hasta ahora por el Hospital, no deberían de tener inconveniente en prescindir de estos dos presuntos homicidas. Además, LA JUSTICIA NO SÓLO LA PUEDEN APLICAR LOS JUECES. Esa excusa de que es un magistrado el que debe decidir en este asunto, es una excusa barata y cobarde. Sobre su empresa, Sr. Abarca, decide usted.
 
Ya sabemos que no hay sentencia, ni la habrá en mucho tiempo. Hay que ser realistas, llevamos cinco años esperando por ella y cuando la tengamos se puede recurrir en diferentes instancias, lo que prolongará nuestra espera por una sentencia firme, tanto, que al menos Pimentel estará jubilado. Y mientras no llega esa sentencia, estos pediatras siguen ejerciendo su trabajo y viviendo como si nada hubiese pasado...  Cualquier empresa privada no te admitiría como trabajador en su plantilla si sabe que tienes un proceso penal pendiente. ¿Contratarías a una cajera si se ha presentado contra ella una denuncia por robo? ¿Una cuidadora de niños imputada por malos tratos infantiles? ¿Un pediatra acusado por homicidio por negligencia médica?. ¡Por supuesto que no!
 
También es cierto que hay casos de negligencias médicas que resultan dudosos, ambiguos, con muchos peros. No se pueden tomar decisiones a la ligera, es cierto. Por eso les pedimos que estudiaran el caso concreto de Evita. Hay tantos indicios claros y evidentes de que las cosas se hicieron mal, que un Director General y su Gerente (ambos médicos) pueden apreciar sin dudar la mala actuación de estos dos pediatras. Igual que lo ha hecho un juez al dictar Auto de apertura de Juicio Oral. ¡Qué estamos hablando de responsabilidad penal, no sólo de responsabilidad civil!. Muy pocos casos de negligencia médica se siguen por vía penal. ¿Por qué? Porque muy pocos presentan evidencias tan claras de culpabilidad como el de Eva.
 
Durante esa reunión se habló de todo esto y el argumento del Sr. Abarca fue, principalmente, que esperaría a la sentencia del juez, que la toma de esa decisión que nosotros le pedíamos le suponía un desembolso económico demasiado elevado. ¡Vaya! Pues fíjate tú, ahora resulta que es una cuestión económica. Si existe una sentencia no tiene que pagarles indemnización, claro, pero mientras no la haya ¿qué pasa? Evidentemente le da igual si estos tipos continúan metiendo la pata y si nuestra hija falleció por la negligencia de dos empleados de su hospital. Lo importante es el dinero que les tendría que pagar de indemnización. Eso es lo que le duele. Claro Eva no era su hija, no la conocía de nada. Pero es que incluso se permitió el lujo de aconsejarnos que "pasáramos página", que dejáramos a la justicia actuar y que siguiéramos viviendo. Pues claro que seguimos viviendo, intentando transmitir felicidad a nuestros otros dos hijos y a quienes nos rodean. Pero ¿pasar página? Sr. Abarca ¡¡qué me han matado a mi hija por ineptos y por actuar con absoluta negligencia!! ¿Cómo voy a olvidarme de todo hasta que la justicia dicte sentencia? Y hasta entonces ¿aquí no ha pasado nada? SE PUDO HABER EVITADO y esa carga la llevaremos siempre en nuestro corazón. Ni siquiera una sentencia nos quitará ese dolor. Pero por lo menos que la vida de estos dos pediatras no continúe sin consecuencias para ellos. Que llevan 5 años como si nada y ¡¡NO PUEDE SER!!
 
Estamos hartos de esperar, de que quien puede hacer algo no lo haga. De encontrarnos gente como usted que pretende defender lo indefendible por corporativismos deleznables o por el vil dinero. Basta ya de que los errores sólo los paguen las víctimas.
 
También sabemos que cuando sucedieron los hechos ustedes no tenían nada que ver con el hospital que ahora dirigen. Pero eso no significa que puedan mirar hacia otro lado. Son responsables de albergar dos presuntos homicidas, de permitir que sigan trabajando en sus instalaciones a pesar de los duros y graves cargos de que son acusados e imputados. De hecho, les recuerdo que el Hospital Modelo también está acusado e imputado. El hecho de que exista un proceso judicial pendiente de resolverse, no les impide tomar sus propias decisiones. Los hechos son claros, sucedieron en el que ahora es su hospital y los presuntos responsables de la muerte de Eva los tienen trabajando todavía en su plantilla. De verdad ¿no piensan hacer nada al respecto?
 
Terminamos repitiendo lo que ya le comentamos en su momento al Sr. Abarca:
 
"Por un hijo se llega a hacer aquello que nunca imaginamos. Nuestros hijos son el mayor logro de nuestra vida, la razón de ser de nuestra existencia".
 
 

domingo, 21 de diciembre de 2014

Callando bocas

Tras más de cuatro años de larga instrucción, por fin hemos conseguido dar un paso más en este tortuoso y doloroso camino en búsqueda de justicia por la muerte de nuestra queridísima hija de 4 años, Eva.
 
Hace unos meses, cuando tan sólo faltaba la declaración de un testigo, nos informaron desde el juzgado del cambio de juez instructor en el caso de Eva. En ese momento pensamos que esto supondría un mayor retraso en la marcha del proceso, pero no fue así. La nueva magistrada nos prometió estudiar nuestro caso a fondo y emitir auto a la mayor brevedad posible para, así, cerrar la fase de instrucción de una vez por todas. Y así lo hizo, cumplió su palabra y consiguió darle la celeridad que el anterior juez instructor no logró. Así que, después de todo, el cambio de magistrado resultó ser beneficioso.
 
Pues bien, para que todos podáis entender un poco todo esto, de forma muy breve os contamos cómo es el desarrollo de un proceso penal: primero presentamos la querella criminal ante el juzgado de instrucción. Si el juez instructor aprecia posibles indicios delictivos, dará comienzo la fase de instrucción, esto es, se inicia una investigación en la que cada parte, querellantes y querellados, aportarán los medios de prueba que estimen oportunos para sus intereses; y el propio juez y el Fiscal, también podrán solicitar más pruebas, como informes técnicos, declaración de testigos, escritos, documentos, grabaciones de imagen o de voz, etcétera.
 
Cuando el juez instructor considere que ya tiene datos suficientes para emitir una valoración de toda la investigación realizada, dictará un Auto del cual se pueden derivar dos acontecimientos: que se archive el procedimiento por falta de pruebas que evidencien la comisión del delito; o bien decidir la apertura de juicio oral porque confirma la existencia de indicios delictivos. En este último caso, toda la investigación realizada por el juez instructor se traslada al Juzgado de lo Penal que corresponda según reparto, y entonces se celebrará juicio y se dictará la correspondiente sentencia por parte del juez de lo penal.
 
Nosotros, por fin, ya tenemos AUTO DE APERTURA DE JUICIO ORAL contra el Dr. Julio González Yebra-Pimentel y contra la Dra. Mª del Carmen García Cabanas.
 
Nos ha parecido un auto breve (sólo tiene tres folios) pero muy bien redactado, por su claridad y contundencia. Su señoría ha captado perfectamente todo, obviando lo no interesante del asunto, y prestando especial atención a los informes médicos aportados por todas las partes.
 
Nuestra hija Eva, como ya sabéis algunos, fue operada en el Hospital Modelo de La Coruña para extirparle amígdalas y vegetaciones el 28 de Abril de 2.010. A pesar de que la operación en sí fue realizada con éxito, al cabo de unas horas se complicó su estado de salud como consecuencia de una bajada de sodio brutal, conocida esta severa dolencia como hiponatremia. La dirección del Modelo decidió avisar al pediatra Pimentel esa noche, y al día siguiente se encargó la Dra. Cabanas de seguir tratando a Eva. Tal y como dice el auto "el tratamiento prescrito por los facultativos JULIO GONZÁLEZ YEBRA-PIMENTEL y MARÍA DEL CARMEN GARCÍA CABANAS que estuvieron a cargo de la menor fue escaso en cantidades y de muy lenta administración, hubiera sido preciso un seguimiento estricto para evaluar la corrección de dicho parámetro analítico y al persistir la sintomotalogía clínica (de lo que se dio cuenta a las cinco de la madrugada) realizar una reevaluación médica de la niña, incluyendo pruebas analíticas". Dice además que "en todo caso debieron realizarse controles clínicos y de laboratorio repetidos para evitar lo que finalmente sucedió". Fijaros en la expresión PARA EVITAR LO QUE FINALMENTE SUCEDIÓ... Duele...y mucho. Termina la magistrada diciendo que "cuando se pautó el tratamiento correcto ya era tarde".
 
Pues ahora, como dice el título de esta entrada, a callar bocas, esas que tan avispadas como crueles han intentado defender a los presuntos culpables de la muerte de Eva con argumentos tan faltos de verdad como llenos de hipocresía. Ahora ya no es sólo su familia la que cree que Eva falleció por la negligencia de Pimentel y Cabanas, ahora también hay un juez que así lo considera. Esperaremos al juicio y a la sentencia para que se confirme su culpabilidad y esperamos que entonces los presuntos homicidas den la cara y terminen en la cárcel e inhabilitados por mucho tiempo.
 
Gracias por habernos leído, por seguir ofreciéndonos vuestro apoyo y vuestros ánimos. Gracias en nombre de Eva y toda su familia y amigos. Todavía queda camino por delante y nos hacéis mucha falta.